Desde hace años sabemos que los niveles de nutrientes en los alimentos está disminuyendo, y algunos de ellos pueden llegar a tener un déficit del 75% comparado con los mismos alimentos de hace 50 años. Por ejemplo el hierro, si lo comparamos con los mismos alimentos de hace 50 años, ha disminuido en la carne en un 55% y en la leche un 60%. El magnesio lo ha hecho en un 21%.

Las necesidades orgánicas de vitaminas, minerales, ácidos grasos, etc. varían a lo largo de nuestra vida dependiendo de factores como la herencia genética y de circunstancias como los hábitos de vida. El Déficit Nutricional Celular es la causa de la mayoría de las enfermedades, llamadas Enfermedades de la Civilización. En la actualidad la alimentación moderna está basada en productos “comestibles” llenos de productos refinados, sustancias químicas artificiales (conservadores, emulsificantes, espesantes, texturizantes, saborizantes, colorantes, edulcorantes, etcétera) herbicidas, pesticidas, metales pesados, antibióticos y hormonas, pero al mismo tiempo, son pobres en micronutrientes, nutrientes accesorios, enzimas y fitoquímicos.

Todos estos productos además, pueden funcionar como antinutrientes, ya sea por actuar en competencia con ellos, haciendo disminuir las reservas del organismo, destruyéndolos en el interior del cuerpo, o incrementado artificialmente su necesidad, o también bloqueando a las enzimas encargadas de metabolizarlos, impidiendo con ello la reparación celular.

Nuestras células están diseñadas para trabajar formando nuevas estructuras, auto-repararse cuando han sido lesionadas y reproducirse para formar células nuevas, pero para ello necesitan ser abastecidas de todos los nutrientes básicos y estructurales como carbohidratos, proteínas, lípidos así como los nutrientes con propiedades catalíticas, o auxiliares (vitaminas, minerales, oligoelementos, coenzimas, enzimas y otros fitoquímicos y nutrientes accesorios), además de otros materiales útiles como las fibras dietéticas, prebióticos y probióticos.

Algunos ejemplos de situaciones necesitadas de suplementación:

  • El Estrés físico o mental en exceso aumenta la necesidad de las vitaminas del complejo B, vitamina C, vitamina E, Magnesio, etc.
  • El Tabaco destruye la vitamina C y aumenta su necesidad.
  • El Alcohol depleta y aumenta la necesidad de: vitamina B 1 (tiamina), de vitamina B 5 (ácido pantoténico), de vitamina C, de magnesio, e incrementa su necesidad.
  • El Café aumenta la necesidad de vitamina B 1.